Auténticamente Tú

Quiero que comprendas algo importante: Coaching eres tú. Nadie lo define, nadie lo coacciona, nada lo regula. La palabra ya tiene un significado, no se necesita intelectualizar. Engloba todo lo que hace falta para ayudar a personas a lograr lo que se proponen.

Para esto se debe aprender. Esto toma tiempo y práctica. Aprenderás destrezas básicas, escuchar, indagar, sensibilizar y observar mucho. Observar patrones, reacciones, contextos y emociones. Aprenderás modelos de preguntas, formatos, introducciones de diálogos y sistemas de referencia. Aprenderás diferentes modelos para desmontar creencias, y conectar la persona con quien realmente es.

Un ser humano conectado con sus valores. Pleno, fluido y brillante.

Pero lo más importante que aprenderás es una nueva forma de comunicarte con el mundo, más receptivo, más presente. Aprendes el arte de escuchar plenamente, el arte de indagar con curiosidad, y el arte de observar sin juicios.

Al final solo hay una conversación entre tú y tu cliente, es secreta. Donde ya en capacidad de realizar una sesión, dedicas los siguientes 30 a 60 minutos, sacando lo mejor del cliente para que por sí solo y se dé cuenta de lo que es capaz.

Eso ayuda al cliente. Lo Cambia. Lo transforma en Vivo y Directo. Es Coaching

No hay un parámetro estricto que funcione, ni una fórmula mágica. Se da en la medida que vas aprendiendo la práctica del coaching en la práctica continua con clientes. Adaptando tu estilo para estar cada vez más consciente de los tiempos, de los patrones, del sistema y de cada sutileza de la experiencia. En la conversación se abren todas las posibilidades.

Coaching requiere mucho estudio, pero también requiere trabajarte hasta encontrar tu coach auténtico, puedes ser coach fundamentalista 100%, no directivo, ontológico, chamánico o sistémico integral, o implacable, pero también eres un ser humano con un propósito.

Tu propósito como COACH está por encima de la metodología. Hay enseñanzas que son excelentes, de todo maestro se aprende, hasta de un mal maestro se aprende. Todo suma si esto contribuye al éxito y bienestar de tu cliente.

Como formadores de Coaches Profesionales, en ILC, tenemos una gran responsabilidad. Ser auténticamente sinceros con lo que son las habilidades y competencias para ser gran Coach. A veces he escuchado planteamientos de cómo debe ser el coaching, que en la vida real simplemente no son viables. Coaching es una conversa, y contiene tu energía.

Me voy a referir a otra actividad y cómo se relaciona con el coaching: El Boxing.

En boxeo aprendes a tirar el jab, el cross, el hook y el uppercut. 4 movimientos donde el jab y el cross son fundamentales. Tu coach te empujará al límite hasta que domines estos 4 movimientos y sus combinaciones, jab-jab-cross, jab-jab-cross, jab-hook-cross, jab-hook-cross. El estilo Tyson, el estilo De La Hoya.

Practicarás contra la bolsa mil veces hasta que lo hagas perfecto, un ligero movimiento errado con tu pie, tu espalda, tu postura, tu posición del guante y se te enviará al castigo: 20 push ups!! Se te humillará ante todo el grupo hasta que lo hagas bien. Un buen Coach de boxeo te ama, de forma implacable, no te deja espacio para errar, porque como él dice, allí estás en peligro de un knock out. Es un deporte asombroso, y cuando lo haces bien lo sabrás, porque fluye. Así que practica con la bolsa hasta que logras certeza, fluidez y confianza.

Pero en el ring no lo puedes hacer así, porque tu contrincante no es una bolsa, la pelea de regreso, así que deberás elevar tus sentidos y aprender a defenderte, a moverte a encontrar sus espacios vacíos y debilidades para conectar. Cuando conectes sabrás que lo hiciste bien, no lo pensaste, lo tenías engranado en tu disco duro.

Así es coaching. Aprendes las competencias, el 1,2,3,4 el SMART, el GROW y los 8 pasos. Aprendes a escuchar, retener, observar a realizar la pregunta y quedarte en silencio porque el “silencio es sagrado” y la presencia plena conecta. Todo chévere en la sesión de práctica, claro, practicaste con alguien que está en la misma, que sabe el baile, jab-jab-hook-cross. ¡Practicaste con la bolsa bro!

Porque cuando estás con un cliente, éste no sabe, es la materia prima perfecta. El cliente es un mundo y responde de maneras inesperadas, todas fascinantes. Esa curiosidad por descubrir la forma como ve el mundo y apreciarlo con asombro es el primer paso hacia cambios potenciadores. Así la relación se construye hasta llegar a ese momento AJÁ. Donde lo que vino a buscar se dio de manera inesperada e insólita. Esto lo lograrás cuando te conectas realmente con quién eres, y el por qué estás metido en este mundo del coaching. No se logra siguiendo una metodología, ni siendo leal a un código o fórmula. Debes ser capaz de cambiar tu enfoque en el momento, utilizar la intervención estratégica porque surgió en espacio para hacerlo, sabrás que lo hiciste bien porque fluyes.

Podemos aprender a ser grandes coaches, pero primero debemos aprender a ser auténticos. Coaching es una conversación, es secreta, nadie lo va a saber, y yo te guardo el secreto, y cuando sonrías por el breakthrough que acaba de tener tu cliente, la gente se preguntará ¿por qué? Los Masters te van a juzgar, pero tú mantienes una actitud que viene desde esa cita de Walt Whitman: Sé curioso, no juicioso.

Podemos aprender a ser grandes coaches, pero primero debemos aprender a ser auténticos. Coaching es una conversación, es secreta, nadie lo va a saber, y yo te guardo el secreto, y cuando sonrías por el breakthrough que acaba de tener tu cliente, la gente se preguntará ¿por qué? Los Masters te van a juzgar, pero tú mantienes una actitud que viene desde esa cita de Walt Whitman: Sé curioso, no juicioso.

¡Aspira alto!

Feliz semana de pascua.

Fernando

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