Las 7 claves de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional (IE) es un concepto clave cuando hablamos de Coaching, desarrollo personal y éxito en las relaciones.

¿Te gustaría enterarte de los detalles?

A continuación, te hablamos sobre el tema y presentamos 7 claves que te ayudarán a entenderlo mejor.

¿Qué es la inteligencia emocional?

En su sentido más amplio, la inteligencia emocional es la capacidad de comprender eficazmente tanto las propias emociones como las de terceros, conocimiento que puede marcar la diferencia en el proceso de integración social.

Sin embargo, la inteligencia emocional no es solo interpretar tus emociones y las de otros, sino que supone saber utilizar la información recibida para determinar la mejor línea de acción o pensamiento.

Por ejemplo, identificar el tipo de abordaje que sería más efectivo para un coachee (cliente), a partir de sus respuestas; o evaluar las impresiones de otros ante una propuesta (nuevo enfoque de relaciones, solicitud de aumento).

Si bien no existe un acuerdo sobre si la inteligencia emocional es innata o es posible aprenderla, sí es cierto que esta capacidad está basada en importantes habilidades, tales como:

  • Autoconocimiento
  • Empatía
  • Habilidades sociales
  • Motivación
  • Gestión de las emociones

1.  ¿Cómo surge el concepto de inteligencia emocional?

El primer acercamiento al concepto de inteligencia emocional, tal y como lo conocemos hoy en día, surgió en 1983 con la publicación de la Teoría de las Inteligencias Múltiples, del psicólogo e investigador estadounidense Howard Gardner.

Aunque en épocas anteriores, los psicólogos habían debatido sobre términos como la inteligencia social, Gardner fue un paso más allá y reflexionó sobre diferentes tipos de inteligencia, entre ellas la interpersonal y la intrapersonal.

De acuerdo con Gardner, la inteligencia interpersonal apunta a la comprensión de las motivaciones de terceros, mientras que la intrapersonal está dirigida a la autocomprensión.

Pocos años después, en 1985, aparece por primera vez el término inteligencia emocional en la tesis doctoral “Un estudio de las emociones: el desarrollo de la inteligencia emocional” de Walter Payne.

Finalmente, en 1990, los psicólogos estadounidenses Peter Salovey y John Mayer publicaron el artículo “Inteligencia Emocional” en la revista “Imagination, Cognition and Personality” (Imaginación, Cognición y Personalidad).  

En la mencionada publicación, los investigadores describen la inteligencia emocional como la capacidad de examinar los sentimientos propios y de otros, y usar esa información en la toma de decisiones.

Sería finalmente en el año 1995 cuando el término inteligencia emocional se popularizaría gracias a la publicación del libro “Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ” (Inteligencia Emocional: Por qué puede importar más que el Coeficiente Intelectual), del psicólogo y escritor estadounidense, Daniel Goleman.

Desde entonces, el concepto de inteligencia emocional continúa capturando la atención de investigadores, coaches, psicólogos y público en general, siendo Daniel Goleman considerado uno de sus mayores referentes. 

2.  Componentes de la inteligencia emocional

En su libro “La práctica de la Inteligencia Emocional”, Goleman agrupa estos aspectos fundamentales en dos categorías:

  • Competencia personal (autoconocimiento, motivación, gestión de las emociones)
  • Competencia social (empatía, habilidades sociales)

Los componentes pertenecientes a la competencia personal hacen hincapié en la relación con uno mismo, mientras que los que forman parte de la competencia social están orientados a la interacción con otros.

De acuerdo con Daniel Goleman, la inteligencia emocional tiene 5 componentes principales, los cuales se mencionaron anteriormente.

Conozcámoslos un poco más:

Autoconocimiento

El autoconocimiento es la habilidad de comprender el estado interno y reconocer los propios recursos, emociones, fortalezas, creencias limitantes, y valor personal.

Este concepto también hace referencia a estar abierto a nuevas experiencias y confiar en uno mismo.  

Motivación

Es decir, pasión por cumplir los objetivos propuestos, independientemente de las recompensas externas.

Esta habilidad también indica un elevado nivel de compromiso, voluntad al logro, optimismo y tendencia a tomar la iniciativa.

Gestión de las emociones

También conocida como autorregulación, se trata de saber gestionar las emociones (no solo identificarlas).

De esta forma, es posible expresarlas con un estilo de comunicación asertivo, atendiendo a las circunstancias.

La autorregulación está asociada con el autocontrol, la integridad, la capacidad de adaptación, el potencial de innovación, el pensamiento flexible, la diplomacia, la integridad, la responsabilidad y la autoreflexión.

Empatía

Esta habilidad de competencia social se refiere a la consciencia de las emociones y necesidades de terceros, y cómo respondemos ante ellas.

Asimismo, supone percibir el funcionamiento de las dinámicas de poder y cómo aprovechar la oportunidad que representa poder interactuar con diferentes individuos. 

Habilidades sociales

Este aspecto abarca el conjunto de habilidades utilizadas para construir relaciones asertivas y significativas.

Entre ellas destacan: el espíritu de equipo, la solidaridad, la comunicación, la persuasión, la capacidad de negociación y el liderazgo. 

3.  Los niveles de la inteligencia emocional

La mayoría de los investigadores coinciden en señalar la existencia de cuatro niveles en el funcionamiento de la inteligencia emocional:

  • La percepción de las emociones
  • La utilización las emociones (para resolver un problema)
  • La comprensión de las emociones (sus causas)
  • Gestión de las emociones

Estos mismos parámetros son utilizados en uno de los tests más populares para medir la IE: la prueba de inteligencia emocional de Mayer-Salovey-Caruso.

Otra herramienta empleada con el mismo fin, es el Inventario de Competencia Emocional y Social (también denominado ESCI, por sus siglas en inglés).

4.  Principales características de las personas con alto grado de inteligencia emocional

Ahora que conoces qué es la inteligencia emocional, sus componentes y niveles, te estarás preguntando cuáles son las características predominantes de una persona que ha desarrollado esta capacidad.

Enseguida te las presentamos:

1. Conocen sus emociones

Estas personas analizan sus sentimientos y los expresan de manera asertiva, sin reprimirse.

2. Están motivadas a conquistar los desafíos

Las personas con alto grado de inteligencia emocional tienen objetivos claros y saben diferenciar las metas alcanzables de aquellas que no son factibles. Están abiertas a nuevas experiencias y conexiones. 

3. Saben extraer aprendizajes de todas las experiencias

Más allá de lo bueno y lo malo, saben aprovechar todas las experiencias para extraer un aprendizaje, incluso cuando las cosas no salen de acuerdo con el plan.

Las situaciones negativas no representan algo personal.

4. Practican la empatía

La empatía les permite desarrollar relaciones significativas con otros y entender sus motivaciones.

5. Gestionan sus emociones con eficacia

Cultivan el autocontrol. Cuando acontece algo inesperado, asumen la responsabilidad de sus errores y saben perdonarse.

Además, reflexionan sobre el tema y cómo pueden mejorar en el futuro (autosuperación).

5.  Importancia inteligencia emocional

Las diferentes aplicaciones de la inteligencia emocional en la vida personal y profesional, la convierten en un poderoso recursos para la evolución y el éxito del individuo.

Gracias a la inteligencia emocional es posible superar los errores, colocar límites sanos, trabajar con eficiencia en ambientes colaborativos, desarrollar la escucha activa, aceptar la crítica constructiva y evitar los prejuicios.

Igualmente, la inteligencia emocional favorece a:

  • La autoestima
  • La confianza personal
  • La empatía
  • El autocontrol
  • La motivación al logro
  • El sentido de la responsabilidad
  • El mantenimiento de metas claras
  • La toma de decisiones asertivas

Otros beneficios incluyen evitar las comparaciones, ganar una mayor autocomprensión, reconocer la individualidad de cada persona, promover el equilibrio interno y valorar los logros propios y ajenos.   

En el contexto empresarial, esta capacidad es esencial para el éxito de los equipos de trabajo, en especial aquellos orientados al sector de atención al cliente.

La inteligencia emocional puede ayudar a los profesionales a gestionar con acierto las situaciones más estresantes, e incluso a hacer frente enfermedades como el temido burnout laboral.

También promueve liderazgos positivos y más eficientes.

6.  Coaching e inteligencia emocional

En el campo Coaching, el desarrollo de la inteligencia emocional es un valor agregado. Utilizando las habilidades asociadas a esta capacidad, el Coach puede orientar a la persona en su jornada de autoconocimiento.

De la misma forma, el Coach tiene la posibilidad de preparar su abordaje considerando el desarrollo de la inteligencia emocional del coachee, colocando así el foco en la resolución de conflictos, la autogestión y desmontaje de los viejos patrones.

7.  ¿Cómo cultivar la inteligencia emocional?

Existen diferentes acciones y estrategias para desarrollar la inteligencia emocional, entre ellas vale la pena destacar: 

Practica la escucha activa

Es importante prestar atención tanto a lo que sucede en lo externo, como a lo que acontece en el interior (emociones, diálogo interno).

Escucha a quienes interactúan contigo más allá de las palabras, observa el lenguaje corporal y las expresiones faciales para obtener más información sobre su estado.

No olvides aplicar esta técnica para evaluar tus propias reacciones.

Conecta con tu interlocutor a otro nivel

Este punto trata de utilizar la empatía, colocarte en el lugar del otro para profundizar en sus motivaciones e intenciones (sin juzgar), analizar cómo es influenciado por las emociones y ganar una mejor comprensión la situación (además de una nueva perspectiva).

Toma los eventos de contraste como un desafío

Cuando las cosas no salgan de acuerdo con lo previsto, extrae el aprendizaje y avanza.

Reflexiona sobre lo sucedido (sin culpabilizarte) y considera cómo puedes hacer un mejor abordaje en la siguiente ocasión. 

Ahora que conoces un poco más sobre el maravilloso potencial de la inteligencia emocional, te invitamos a que nos cuentes en los comentarios qué estrategias aplicas para desarrollar esta valiosa capacidad. 

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¿Sabes lo que es la inteligencia emocional? ¡Conoces 7 claves que te ayudarán a entenderlo!

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